domingo, 23 de marzo de 2014

Fábrica de Cervezas "La Salve"(5) : Instalaciones

Como he comentado en la primera entrada del Blog dedicada a esta empresa, las primeras instalaciones de José Schumann estuvieron ubicadas en dos de las casetas existentes en la Campa de La Salve, propiedad de el impresor y gran coleccionista de arte Juan E. Delmas. Una de ellas albergó la bodega y almacén de botellas vacías, carros y demás, y la otra el horno de elaboración de la cerveza, la tina de elaboración, el tostador de cebada, la zona de limpieza de botellas, el depósito de agua, los enfriadores y una zona para la elaboración de bebidas gaseosas. En 1887 Schumann presenta un proyecto de obras de adaptación de dichas casetas, firmado por Narciso de Goiri, siendo aceptado por el Ayuntamiento.


Casetas de la  Campa de La Salve, en la primera y segunda por la izquierda estuvieron las primeras instalaciones

En 1897 José Schumann construye unas nuevas bodegas en la ladera de Artxanda, concretamente  sobre el arroyo de Artasamina, al lado del manantial de aguas  del túnel del ferrocarril de Lezama, del que tenía la concesión de explotación. La fábrica dejaba sus primeras instalaciones cerveceras y se asentaba definitivamente en ese lugar, no alejado de La Salve y en el que permaneció hasta su cierre, aunque manteniendo un puesto de venta de cervezas en dicha Campa. En 1903 se ampliaron las instalaciones y en ellas se instalaría una máquina frigorífica para enfriar la cerveza almacenada en sus bodegas y elaborar hielo destinado a la venta, estableciendo un depósito doméstico de hielo en la fábrica. En 1904 se le concedió permiso para ampliar las bodegas, levantar un piso y construir un pabellón en las instalaciones existentes, obras que fueron ejecutadas por Pedro Peláez, maestro de obras de diferentes edificios del Bilbao de aquellos años. 


Plano de la ampliación de 1904
(Archivo Foral de Bizkaia)

La Sociedad "Viuda e Hijos de Francisco Pérez", propietarios desde 1911 de la fábrica, debieron de modernizar las instalaciones, pero no será hasta 1923 cuando solicitaron permiso para la ejecución de obras de construcción de una nave frigorífica y de un chalet para el director en los terrenos de la fábrica, proyecto que fue realizado por el afamado arquitecto Pedro Guimón, autor de numerosas actuaciones arquitectónicas en Bilbao. En estos edificios industriales  Guimón intentó recuperar las formas de la arquitectura popular vasca del caserío, pero combinándolo con elementos de la arquitectura popular andaluza, fundamentalmente visible en el diseño del chalet, con enrejados en balcones y celosías en ventanas.  El 16 de julio de 1923 las instalaciones fueron afectadas por un incendio originado en el garage contíguo a la fábrica, propiedad de los banqueros Hernández Mendirichaga.

Plano de emplazamiento de las instalaciones de la fábrica, 1923
(Archivo Foral de Bizkaia)

En 1924, ya siendo "Perez Yarza Hermanos", solicitaron permiso para construir dos pabellones con destino a almacén y garaje dentro del recinto, proyecto que esta vez era firmado por Tomás Bilbao Hospitalet. Este arquitecto tuvo una intensa actividad profesional y trabajó en diferentes géneros de edificios: cooperativas de casas baratas, bloques de vivienda para la burguesía, viviendas aisladas y otros proyectos singulares como mercados, cines, sedes sociales o pabellones de exposición. En el caso de su proyecto para la Fábrica de La Salve se advierte una clara influencia del  regionalismo vasco, aunque también mezclado con elementos andaluces.

Plano general de las instalaciones, año 1924
(Archivo Foral de Bizkaia)

Plano almacenes, 1924
(Archivo Foral de Bizkaia)

Plano garaje y cuadras, 1924
(Archivo Foral de Bizkaia)
Instalaciones, años 20

Instalaciones, años 50

Lugar en el que estuvo la fábrica, años 20 (en la parte inferior de la imagen) 

Vista actual del lugar en el que estuvo la fábrica

Además de la fábrica, la empresa regentó un establecimiento de venta al público de cervezas, el cual instalaba veladores en la Campa de la Salve, al lado de dicho despacho, siguiendo la costumbre iniciada ya en 1887 en dicho lugar. Esta práctica se ha mantenido hasta la actualidad, siendo de los pocos rincones del Botxo que aún conservan ese recuerdo de un pasado cervecero. La reciente reforma de esta plaza y sus jardines me hace mencionar un episodio interesante. En 1929 el Ayuntamiento de Bilbao tramitó un expediente en virtud de oficio remitido por la Dirección de Jardinería y Arbolado, que denunciaba el mal estado de los jardines de la Salve a causa de que sobre los mismos pasaban los camareros de la cervecera para servir al público. Se ordenó a la Sociedad Pérez Yarza Hermanos que diera las órdenes oportunas al personal a su cargo a fin de evitar los daños que en los citados jardines se causaba.

Campa de La Salve, años 50

Veladores cerveceros en la Campa de La Salve, años 50-60
(Fondo Elorza, Fundación Popular de Estudios Vascos)

Veladores cerveceros en la Campa de La Salve, años 50-60
(Fondo Elorza, Fundación Popular de Estudios Vascos)
La empresa contaba además con una Fábrica de hielo, que era la encargada de suministrar el hielo que se necesitaba en las cámaras y fresqueras de sus establecimientos hosteleros, así como para la venta a las casas y comercios.

Además de los veladores de la Campa de La Salve, desde los años 20 regentaban la denominada "Cervecera de la Casilla", espacio dedicado exclusivamente a la venta al aire libre de cerveza. Dicho recinto estaba ubicado en la zona de Indautxu, en el centro de Bilbao, y contaba con un gran jardín situado en un amplio patio de manzana, rodeado de grandes y frondosos árboles. A mediados de los años 70 del siglo XX ese emblemático lugar fue cerrado y en su solar se construyeron viviendas.

Imagen exterior de la Cervecera de La Casilla, años 70
ARCHIVO MUNICIPAL DE BILBAO - BILBOKO UDAL ARTXIBOA.
 Fondo La Gaceta del Norte



Imágenes del interior de la Cervecera de La Casilla, años 50-60
(Fondo Elorza, Fundación Popular de Estudios Vascos)


El trazado de la Autovía de acceso norte a Bilbao en 1968 hizo que le fueran expropiadas parte de las instalaciones de la fábrica para acometer tal proyecto, juntamente con la construcción del puente de La Salve, inaugurado en 1972. Pero para entonces la actividad de la empresa había decaído totalmente, cerrando definitivamente en 1978. Durante muchos años las ruinas de la desaparecida fábrica siguieron en pié en su histórica ubicación en el camino de La Salve, en la ladera de Artxanda, al lado de Ciudad Jardín. Muchos de los viajeros de la línea ferroviaria Bilbao-Lazama, que circulaba al lado de las instalaciones, aún recordarán la silueta del edificio pintado en blanco y azul y que lucía en su fachada un cartel publicitario de baldosa cerámica con el nombre de la empresa; su demolición supuso una de tantas pérdidas de un patrimonio arquitectónico industrial, en este caso cervecero, no siempre suficientemente valorado.

Construcción del Puente de La Salve, año 1970

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